Estamos en tiempos de cambios, la economía colaborativa nos visita para quedarse y marcar tendencia.

¿Qué es la Economía colaborativa?

Internet y las nuevas tecnologías han impulsado modelos de consumo alternativo en los últimos años. La relación entre quien ofrece un producto y quien tiene una necesidad concreta está cambiando de manera significativa. Se cree que esta forma distinta de consumir es una consecuencia de la digitalización, pero también una réplica frente a los abusos en los precios, el mal servicio y la pésima regulación. Por ejemplo, una persona que pueda ofrecer alojamiento a otra durante unos días, puede intercambiar este servicio por unas clases de inglés o francés. Lo hay en todas las actividades, desde, compartir coches, intercambiar ropa, los alojamientos a viajeros, los trueques de comida, préstamos económicos, entre otros. Los servicios son considerados bienes de intercambio. Como su propio nombre lo indica, es un modelo centrado en la colaboración y la ayuda mutua.

El consumo colaborativo representa la complementación ventajosa desde el punto de vista innovador, económico y ecológico de la economía de la producción por la economía del consumo.

Desde el punto de vista de la economía clásica, el consumo colaborativo (transaccional, no gratuito) altera el statu quo de la definición de mercado. La consecuencia es que los mercados colaborativos son más eficientes en la asignación de precios y recursos, al poner en valor, además, recursos infrautilizados. Esto provoca que las plataformas colaborativas sustituyan paulatinamente a otros mercados menos eficientes.

Para algunos, el consumo colaborativo es una respuesta a la inequidad y la ineficiencia del mundo. Lo cuentan los números. El 40% de los alimentos del planeta se desperdicia; los coches particulares pasan el 95% de su tiempo parado; en Estados Unidos hay 80 millones de taladradoras cuyos dueños solo las usan 13 minutos de media, y un motorista inglés malgasta 2.549 horas de su vida circulando por las calles en busca de aparcamiento. ¿Podemos consentir ese desperdicio? ¿Hacen falta tantos coches? ¿Necesitamos esas taladradoras o perder ese tiempo? Al fondo, la Tierra alcanzará 9.000 millones de habitantes en el año 2050. Y habrá que alimentarlos, en un tiempo donde el paro será una pandemia. ¡Hay algo de apocalíptico si juntamos todas estas ideas, pero también de hartazgo!

Escrito por: Lic.,  Jesica Saucedo.

Fuentes:
Bourdieu, A. (9 de julio de 2017). Economía colaborativa: una nueva forma de consumir, comprar, vender y utilizar. Buenos Aires. www.clarin.com. Recuperado de: https://www.clarin.com/suplementos/zona/economia-colaborativa-nueva-forma-consumir-comprar-vender-utilizar_0_ByCT4AJSZ.html
Garcia Vega, M. A. (21 de junio de 2014). La imparable Economía colaborativa. Madrid. www.elpais.com. Recuperado de: https://elpais.com/economia/2014/06/20/actualidad/1403265872_316865.html

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